El Estado Dominicano continúa teniendo una deuda social de gran magnitud con los jóvenes del país. Requieren más y mejores oportunidades para sus procesos formativos, así como para la concreción de sus sueños y proyectos de vida.
Es necesario garantizar a los jóvenes, todas las oportunidades para el desarrollo de sus potencialidades creativas, sin ningún tipo de discriminación, ni de exclusión, al tiempo que se generan condiciones óptimas para propiciar que los jóvenes desarrollen su múltiples talentos y capacidades.